La culpa es una emoción muy frecuente en quienes cuidan a un ser querido con Alzheimer u otras demencias. Puede aparecer como la sensación de “no hacer suficiente”, de perder la paciencia o incluso de pensar en opciones de cuidado que antes parecían impensables. Identificarla comienza por reconocer esos pensamientos automáticos que nos exigen perfección, así como por observar las señales físicas y emocionales que acompañan a la culpa: tensión, tristeza, reproches internos o la constante comparación con “lo que debería haber hecho”. Comprender que esta emoción es una respuesta humana ante una situación compleja y desgastante permite mirarla con más compasión.
Por ello, en esta sesión el tema central será “La culpa: cómo identificarla y transformarla”. Se darán pautas para aceptar que nadie puede cuidar sin equivocarse, que pedir ayuda es un acto de responsabilidad y que la calidad del cuidado mejora cuando el cuidador también se cuida a sí mismo.
Si quieres acudir puedes informarte vía telefónica en 982210381-607843384 o a través de correo electrónico [email protected]
Por ello, en esta sesión el tema central será “La culpa: cómo identificarla y transformarla”. Se darán pautas para aceptar que nadie puede cuidar sin equivocarse, que pedir ayuda es un acto de responsabilidad y que la calidad del cuidado mejora cuando el cuidador también se cuida a sí mismo.
Si quieres acudir puedes informarte vía telefónica en 982210381-607843384 o a través de correo electrónico [email protected]
Os animamos a participar de la misma, ya que los principales protagonistas sois vosotros y es un espacio donde podremos resolver dudas, intercambiar puntos de vista y compartir experiencias. ¡Os esperamos con muchas ganas!




